Tres culturas que destacan en el neolítico ibérico

El neolítico fue una etapa crucial en la historia de la humanidad, marcada por el desarrollo de la agricultura, la domesticación de animales y el establecimiento de comunidades sedentarias. En la península ibérica, esta época también dejó huella a través de la presencia de tres culturas que se destacaron por su influencia y legado. Estas culturas son la cultura de los monumentos megalíticos, la cultura de los sepulcros de corredor y la cultura de los dólmenes.

La cultura de los monumentos megalíticos es una de las más impresionantes del neolítico ibérico. Caracterizada por la construcción de grandes estructuras de piedra, como los famosos dólmenes y menhires, esta cultura refleja el dominio de técnicas de construcción y la creencia en la importancia de los rituales funerarios. Por otro lado, la cultura de los sepulcros de corredor se distingue por la construcción de tumbas alargadas con corredores de acceso, donde se encontraban enterramientos colectivos. Por último, la cultura de los dólmenes destaca por la construcción de monumentos funerarios en forma de túmulos y cámaras de piedra, que muestran la complejidad y sofisticación de las sociedades neolíticas de la península ibérica.

Distribución de los oficios en el Neolítico: un estudio reveladorDistribución de los oficios en el Neolítico: un estudio revelador
Índice
  1. Culturas destacadas en el Neolítico
  2. Cultura neolítica: una mirada al pasado

Culturas destacadas en el Neolítico

Durante el periodo Neolítico, que abarcó desde aproximadamente el 10000 AC hasta el 3000 AC, se produjeron importantes avances en la humanidad. En esta época, las sociedades humanas comenzaron a adoptar una forma de vida más sedentaria, basada en la agricultura y la domesticación de animales. Esto llevó al surgimiento de culturas notables que dejaron huellas significativas en la historia.

1. Cultura de Çatalhöyük: Esta fue una de las primeras culturas neolíticas en la región de Anatolia, en lo que actualmente es Turquía. Se caracterizó por sus asentamientos compactos y sus casas construidas una al lado de la otra, sin calles ni plazas. También se destacó por su cerámica y sus habilidades en la producción de herramientas de piedra.

2. Cultura de Vinča: Esta cultura floreció en Europa, en la cuenca del río Danubio, durante el sexto y quinto milenio AC. Se caracterizó por sus grandes asentamientos, con casas de adobe y una organización social compleja. Los hallazgos arqueológicos en los sitios de Vinča revelaron una variedad de artefactos, incluyendo cerámica decorada, estatuillas de arcilla y herramientas de piedra.

3. Cultura de los dólmenes: Esta cultura se encuentra principalmente en Europa occidental y se caracteriza por la construcción de monumentos megalíticos conocidos como dólmenes. Estas estructuras consisten en grandes losas de piedra dispuestas en forma de cámara funeraria. Los dólmenes eran utilizados por las comunidades neolíticas para enterrar a sus muertos y eran considerados lugares sagrados.

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4. Cultura de los túmulos: Esta cultura se desarrolló en Europa central y oriental durante el quinto y cuarto milenio AC. Se caracterizó por la construcción de túmulos o montículos de tierra que servían como tumbas para sus líderes y personas importantes. Estos montículos a menudo estaban rodeados por fosos y se les daba gran importancia religiosa y social.

5. Cultura de la cerámica cardial: Esta cultura se desarrolló en el Mediterráneo occidental durante el sexto milenio AC.

Se caracterizó por su cerámica decorada con impresiones de conchas marinas en forma de corazón, conocidas como "cardial". Esta cultura se basaba en la agricultura y la pesca, y sus comunidades establecieron asentamientos permanentes cerca de las costas.

Estas culturas destacadas en el Neolítico marcaron un importante punto de inflexión en la historia de la humanidad. La adopción de la agricultura y la domesticación de animales permitieron el desarrollo de sociedades más complejas y el surgimiento de la civilización. La evidencia arqueológica de estas culturas nos permite comprender mejor cómo fue la vida en el Neolítico y cómo se sentaron las bases de nuestro mundo actual.

Cultura neolítica: una mirada al pasado

La cultura neolítica, también conocida como la Edad de Piedra Nueva, es un periodo de la prehistoria que se caracteriza por el desarrollo de la agricultura y la domesticación de animales. Este periodo abarca aproximadamente desde el año 10.000 a.C. hasta el año 2.000 a.C.

Durante el neolítico, las comunidades humanas se establecieron de forma permanente en asentamientos agrícolas, lo que les permitió tener una mayor seguridad alimentaria y desarrollar una forma de vida más sedentaria. Esto marcó un gran avance en comparación con el estilo de vida nómada de los cazadores-recolectores del periodo paleolítico.

Uno de los aspectos más destacados de la cultura neolítica fue la invención y el perfeccionamiento de la agricultura. Los seres humanos aprendieron a cultivar plantas como el trigo, la cebada y las legumbres, lo que les permitió obtener una fuente constante de alimentos. También domesticaron animales como las ovejas, las cabras y los cerdos, lo que les proporcionó carne, leche y otros productos.

La agricultura y la domesticación de animales tuvieron un impacto significativo en la sociedad neolítica. Los asentamientos agrícolas se convirtieron en comunidades más grandes y complejas, con una división del trabajo más especializada. Surgieron artesanos que se dedicaban a la producción de herramientas, cerámica y tejidos. También se desarrolló el comercio, ya que las comunidades intercambiaban productos agrícolas y artesanales.

En cuanto a la tecnología, durante el neolítico se produjeron avances importantes en la elaboración de herramientas. Los seres humanos comenzaron a utilizar herramientas de piedra pulida, como hachas y cuchillos, en lugar de las herramientas de piedra tallada del periodo paleolítico. También se utilizó el hueso y el cuerno para la fabricación de herramientas y utensilios.

La cultura neolítica también se caracterizó por la construcción de monumentos megalíticos, como los dólmenes y los menhires. Estas estructuras, que todavía se pueden encontrar en diferentes regiones del mundo, como Europa y Asia, tienen un significado religioso y funerario.

Espero que este viaje a través de las tres culturas destacadas en el neolítico ibérico sea tan fascinante y enriquecedor como lo fue conocer a alguien tan interesado en ellas. ¡Hasta pronto!

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