Prehistoria de la Península Ibérica: Barandiarán (Scribd)

La prehistoria de la Península Ibérica es un tema apasionante que nos permite adentrarnos en los orígenes de las sociedades que habitaron esta región hace miles de años. En este artículo, nos centraremos en la figura de Barandiarán, un reconocido arqueólogo y antropólogo vasco que dedicó gran parte de su vida al estudio de la prehistoria ibérica.

José Miguel de Barandiarán fue un pionero en la investigación de la prehistoria de la Península Ibérica, realizando importantes descubrimientos que contribuyeron al conocimiento de nuestras raíces. Su labor fue fundamental para el avance de la arqueología en España, destacándose por su rigurosidad y pasión por desentrañar los misterios del pasado.

Distribución de los oficios en el Neolítico: un estudio reveladorDistribución de los oficios en el Neolítico: un estudio revelador
Índice
  1. Inicio de la Prehistoria en la Península Ibérica
  2. Final de la Prehistoria en la Península Ibérica

Inicio de la Prehistoria en la Península Ibérica

La Prehistoria en la Península Ibérica abarca desde la aparición de los primeros seres humanos en la región hasta la llegada de los romanos en el siglo III a.C. Durante este período, se desarrollaron las primeras sociedades humanas en la península, caracterizadas por su modo de vida nómada y su dependencia de la caza, la pesca y la recolección de alimentos.

1. Paleolítico
El Paleolítico fue el primer período de la Prehistoria en la Península Ibérica, que se extendió desde aproximadamente 1.2 millones de años hasta alrededor de 10,000 a.C. Durante esta época, los grupos humanos eran cazadores-recolectores y se desplazaban en busca de alimento. Utilizaban herramientas de piedra, hueso y madera para cazar, recolectar y fabricar utensilios.

2. Mesolítico
El Mesolítico fue el período de transición entre el Paleolítico y el Neolítico, que se desarrolló aproximadamente entre 10,000 y 5,000 a.C. Durante esta etapa, los grupos humanos comenzaron a establecerse en áreas más estables y a desarrollar técnicas de recolección y pesca más avanzadas. Se caracterizó por la aparición de herramientas más especializadas y el uso de tecnologías más avanzadas.

3. Neolítico
El Neolítico fue un período de gran importancia en la Península Ibérica, que se extendió desde aproximadamente 5,000 a.C. hasta la llegada de los romanos en el siglo III a.C. Durante esta época, se produjo la transición de una economía de caza y recolección a una economía basada en la agricultura y la ganadería.

Los grupos humanos comenzaron a cultivar plantas y criar animales, lo que les permitió establecerse de forma sedentaria en comunidades más grandes.

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4. Megalitismo
Durante el Neolítico, se desarrolló en la Península Ibérica el fenómeno megalítico, caracterizado por la construcción de monumentos funerarios y rituales utilizando grandes piedras. Estos monumentos, como los dólmenes y los menhires, son testimonio de la organización social y religiosa de las comunidades neolíticas.

5. Culturas prehistóricas
A lo largo de la Prehistoria en la Península Ibérica, se desarrollaron diversas culturas prehistóricas, como la cultura del Paleolítico Inferior, la cultura del Paleolítico Medio, la cultura del Paleolítico Superior, la cultura del Epipaleolítico, la cultura del Neolítico y la cultura de los Millares. Cada una de estas culturas dejó huellas en forma de herramientas, arte rupestre y restos arqueológicos que nos permiten conocer más sobre la vida de nuestros antepasados en la península.

Final de la Prehistoria en la Península Ibérica

El final de la Prehistoria en la Península Ibérica se sitúa en el periodo conocido como la Edad del Hierro. Este periodo abarcó desde el siglo VIII a.C. hasta la llegada de los romanos en el siglo III a.C.

Durante este periodo, se produjeron importantes cambios en la sociedad y en la cultura de la Península Ibérica. Se desarrollaron diferentes culturas, entre las que destacan los tartessos en el suroeste, los celtíberos en el centro y el norte, y los íberos en el este.

La economía se basaba principalmente en la agricultura y la ganadería, pero también se desarrollaron actividades como la metalurgia, la cerámica y la tejeduría. El hierro se convirtió en un material clave en la fabricación de herramientas y armas.

En cuanto a la organización social, se puede observar una jerarquización en las comunidades, con la presencia de líderes y elites que controlaban los recursos y tomaban decisiones importantes. Se han encontrado evidencias de fortificaciones y asentamientos fortificados, lo que indica la existencia de conflictos y la necesidad de protección.

En el ámbito religioso, se adoraban diferentes divinidades relacionadas con la naturaleza y los ciclos agrícolas. Se han encontrado restos de santuarios y objetos rituales que evidencian la importancia de la religión en la vida de estas sociedades.

La llegada de los romanos marcó el inicio de la Edad Antigua en la Península Ibérica. Con su dominio, se produjo una romanización de la sociedad, introduciendo nuevas formas de organización política, económica y social. El latín se convirtió en la lengua principal y se adoptaron las costumbres y la cultura romana.

Espero que tu viaje a través del tiempo en la Prehistoria de la Península Ibérica a través de la obra de Barandiarán en Scribd sea tan apasionante como los vestigios que descubrirás. ¡Hasta pronto, explorador del pasado!

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