El año en que termina el Paleolítico en la península ibérica

El Paleolítico, también conocido como la Edad de Piedra Antigua, fue un período de la historia humana que se extendió desde hace aproximadamente 2.6 millones de años hasta alrededor de 10,000 a.C. Durante esta época, los primeros seres humanos desarrollaron herramientas de piedra y comenzaron a utilizar el fuego, lo que les permitió sobrevivir y prosperar en un entorno cada vez más hostil.

En la península ibérica, el Paleolítico también tuvo un final importante. Fue en el año X cuando se produjo un cambio significativo en la forma de vida de los habitantes de esta región. Este momento marcó el final del Paleolítico y el comienzo de una nueva era: el Mesolítico. Durante este período de transición, los grupos humanos comenzaron a adoptar nuevas estrategias de subsistencia, como la caza y recolección de alimentos, así como la utilización de herramientas más especializadas. Este cambio fue fundamental para la evolución cultural y tecnológica de los antiguos habitantes de la península ibérica.

Lugares en los que se da el neolítico: una mirada históricaLugares en los que se da el neolítico: una mirada histórica
Índice
  1. Fin del Paleolítico
  2. Fin de la Prehistoria en la Península Ibérica

Fin del Paleolítico

El fin del Paleolítico se refiere al final de la era paleolítica, que fue el período más largo de la historia de la humanidad. Este período duró aproximadamente desde hace 2.6 millones de años hasta hace unos 10,000 años atrás.

Durante el Paleolítico, los seres humanos eran cazadores-recolectores y dependían de la caza de animales y la recolección de plantas para su subsistencia. Vivían en pequeñas comunidades nómadas y utilizaban herramientas de piedra para cazar y procesar alimentos.

El fin del Paleolítico se marcó con el inicio de la revolución neolítica, que fue el período en el que los seres humanos comenzaron a practicar la agricultura y la domesticación de animales. Esto permitió el establecimiento de comunidades sedentarias y el desarrollo de la civilización.

El fin del Paleolítico también se asoció con cambios climáticos significativos, como el final de la última edad de hielo.

Estos cambios climáticos llevaron a la desaparición de muchas especies de animales grandes, lo que obligó a los seres humanos a adaptarse y cambiar su forma de vida.

El Neolítico: Herramientas de la Edad del BronceEl Neolítico: Herramientas de la Edad del Bronce

Además, el fin del Paleolítico también se caracterizó por el desarrollo de herramientas más sofisticadas, como las puntas de flecha y los arpones. Estas herramientas permitieron una caza más eficiente y el desarrollo de técnicas de pesca más avanzadas.

Fin de la Prehistoria en la Península Ibérica

El fin de la Prehistoria en la Península Ibérica se sitúa alrededor del año 3000 a.C., cuando comienza a surgir la Edad de los Metales. Esta etapa marca el final de un largo período de la historia sin registros escritos y el inicio de una nueva era caracterizada por el uso y la manipulación de metales como el cobre, el bronce y el hierro.

Durante la Prehistoria en la Península Ibérica, las sociedades humanas evolucionaron desde comunidades de cazadores-recolectores hacia sociedades más complejas basadas en la agricultura y la ganadería. La domesticación de plantas y animales permitió un mayor control sobre los recursos naturales y el establecimiento de asentamientos permanentes.

En esta etapa final de la Prehistoria, se observa un aumento en la complejidad social y cultural. Surgen las primeras comunidades agrícolas y ganaderas organizadas en aldeas y se desarrollan nuevas técnicas de producción y herramientas más especializadas. También se empiezan a construir monumentos megalíticos, como los dólmenes y los menhires, que evidencian una creciente organización social y simbólica.

El fin de la Prehistoria en la Península Ibérica se asocia con la llegada de los pueblos íberos y celtas, que introducen el uso del hierro y la metalurgia avanzada. Estos nuevos grupos étnicos se mezclan con las poblaciones autóctonas, dando lugar a una diversidad cultural y lingüística en la región.

A partir de este momento, la historia de la Península Ibérica se enmarca en la Edad Antigua, donde se desarrollan importantes civilizaciones como la romana, la fenicia y la cartaginesa. El contacto con estas culturas extranjeras marca un punto de inflexión en la historia de la región y marca el fin de la Prehistoria.

Espero que sigas explorando los fascinantes misterios de nuestra historia, ¡que el final del Paleolítico sea solo el comienzo de tu apasionante viaje en la península ibérica!

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