Cuando empezó el Neolítico en la península ibérica.

El Neolítico es considerado uno de los periodos más importantes en la historia de la humanidad, ya que marcó el inicio de la agricultura y la domesticación de animales. En el caso de la península ibérica, este periodo se inició alrededor del 6000 a.C., aunque existen evidencias de que la transición hacia una economía basada en la agricultura y la ganadería se produjo de forma gradual a lo largo de varios siglos.

El inicio del Neolítico en la península ibérica supuso un cambio radical en la forma de vida de las comunidades humanas que habitaban esta región. Antes de este periodo, las sociedades eran nómadas y se dedicaban a la recolección y caza de alimentos. Sin embargo, con la llegada de la agricultura, las comunidades comenzaron a establecerse en asentamientos permanentes y a cultivar cultivos como el trigo, la cebada y las legumbres. Además, también comenzaron a criar animales como ovejas, cabras y cerdos, lo que les permitió tener una fuente constante de alimento. Este cambio en la forma de vida tuvo un impacto significativo en el desarrollo de la sociedad y sentó las bases para la aparición de las primeras civilizaciones en la península ibérica.

Historia de España: de la Prehistoria a la Edad Contemporánea, libros.Historia de España: de la Prehistoria a la Edad Contemporánea, libros.
Índice
  1. Inicio del Neolítico: tiempo y lugar
  2. La revolución Neolítica en la península ibérica

Inicio del Neolítico: tiempo y lugar

El inicio del Neolítico se sitúa en un periodo de tiempo que abarca desde aproximadamente el año 10.000 a.C. hasta el 4.000 a.C. Este periodo marca un importante cambio en la forma de vida de las sociedades humanas, ya que se caracteriza por el desarrollo de la agricultura y la domesticación de animales.

El Neolítico se desarrolló en diferentes regiones del mundo de manera independiente, aunque se considera que tuvo su origen en el denominado Creciente Fértil, una región que abarca el suroeste de Asia, incluyendo áreas de lo que actualmente son Irak, Siria, Jordania, Israel, Palestina, Líbano y el sureste de Turquía.

En el Creciente Fértil, las comunidades humanas comenzaron a practicar la agricultura, cultivando plantas como el trigo, la cebada y las legumbres. Además, comenzaron a domesticar animales como el ganado, las ovejas y las cabras.

Este cambio en la forma de subsistencia permitió a las sociedades establecerse en un lugar fijo y desarrollar aldeas y ciudades.

El desarrollo de la agricultura y la domesticación de animales también se produjo de manera independiente en otras regiones del mundo, como el valle del Indo en el subcontinente indio, el valle del Nilo en Egipto, el valle del río Amarillo en China y en Mesoamérica.

Sierras de hoz metálicas del calcolítico: herramientas esenciales para la agriculturaSierras de hoz metálicas del calcolítico: herramientas esenciales para la agricultura

La revolución Neolítica en la península ibérica

La revolución Neolítica en la península ibérica fue un proceso que tuvo lugar entre el 6000 y el 4000 a.C. Durante este periodo, las sociedades humanas experimentaron importantes cambios en su forma de vida y en su relación con el entorno.

Uno de los aspectos más destacados de esta revolución fue la adopción de la agricultura y la ganadería como principales formas de subsistencia. Las comunidades neolíticas comenzaron a cultivar plantas como el trigo, la cebada o las legumbres, y a criar animales como el ganado ovino, el porcino o el bovino.

Este cambio en la forma de obtener alimentos tuvo una serie de consecuencias significativas. Por un lado, permitió un aumento en la producción de alimentos, lo que a su vez llevó a un crecimiento demográfico. Además, la sedentarización de las comunidades neolíticas en torno a las zonas de cultivo y pastoreo dio lugar al desarrollo de los primeros asentamientos permanentes.

La revolución Neolítica también supuso cambios en la organización social y en la división del trabajo. Con la aparición de la agricultura, se hizo necesaria una mayor cooperación y especialización entre los miembros de la comunidad. Surgieron nuevos roles y oficios, como los agricultores, los pastores, los alfareros o los tejedores.

Otro aspecto clave de la revolución Neolítica fue el desarrollo de nuevas técnicas y herramientas. Los neolíticos comenzaron a utilizar instrumentos de piedra pulida, como hachas, azuelas o puntas de flecha. Además, se introdujo la cerámica como una forma de almacenamiento y transporte de alimentos.

En cuanto a la organización territorial, la península ibérica durante el Neolítico estuvo dividida en diferentes culturas y tradiciones regionales. Algunas de las más destacadas fueron la cultura de los sepulcros de fosa en el sur y el sureste, la cultura de los dólmenes en el oeste y el norte, y la cultura de las cuevas en el este.

Espero que encuentres las respuestas que buscas sobre el inicio del Neolítico en la península ibérica, ¡hasta pronto!

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