Cómo se empieza a cultivar la tierra en el neolítico

El neolítico, también conocido como la Edad de Piedra Nueva, fue una época histórica en la cual se produjo un importante cambio en la forma de vida de los seres humanos. Durante este periodo, que abarca aproximadamente desde el año 10.000 a.C. hasta el 3.000 a.C., se desarrolló la agricultura y la ganadería, lo que permitió a las comunidades humanas dejar de depender exclusivamente de la caza y la recolección como fuente de alimentos.

El inicio de la agricultura en el neolítico fue un proceso gradual y complejo. Los primeros agricultores comenzaron a cultivar la tierra utilizando técnicas rudimentarias, como el desbroce de terrenos y la siembra de semillas. Estas prácticas permitieron a las comunidades humanas obtener una fuente constante de alimentos y asentarse en lugares fijos, lo que dio origen a los primeros asentamientos permanentes y al surgimiento de la vida sedentaria. A lo largo del neolítico, las técnicas agrícolas fueron mejorando y se introdujeron herramientas más sofisticadas, como el arado y la hoz, que facilitaron la labor de cultivo y aumentaron la productividad de las tierras.

¿A qué se dedicaban en el Neolítico?¿A qué se dedicaban en el Neolítico?
Índice
  1. Cultivo en el Neolítico: técnicas ancestrales
  2. Inicio de la agricultura en el Neolítico

Cultivo en el Neolítico: técnicas ancestrales

Durante el Neolítico, la humanidad experimentó una gran revolución en términos de agricultura y cultivo. Este periodo, también conocido como la Edad de Piedra Nueva, se caracterizó por el desarrollo de técnicas agrícolas que permitieron a las comunidades sedentarias producir sus propios alimentos de manera más eficiente.

Una de las principales técnicas utilizadas en el cultivo neolítico fue la agricultura de tala y quema. Consistía en la quema de áreas de bosques para luego sembrar en los suelos fertilizados por las cenizas. Esta práctica permitía a los agricultores obtener suelos fértiles y listos para el cultivo. Sin embargo, a largo plazo, esta técnica resultaba en la degradación del suelo debido a la falta de rotación de cultivos.

Otra técnica comúnmente utilizada fue la agricultura de terrazas. Esta técnica consistía en la construcción de terrazas o plataformas escalonadas en las laderas de las montañas. Estas terrazas ayudaban a controlar la erosión del suelo y permitían el cultivo en pendientes pronunciadas. Además, las terrazas también ayudaban a retener el agua de riego, lo que permitía el cultivo de una mayor variedad de cultivos.

En cuanto a los cultivos en sí, los neolíticos cultivaban principalmente cereales como el trigo y la cebada. Estos cultivos eran fundamentales para su subsistencia, ya que proporcionaban una fuente de carbohidratos y energía. Además de los cereales, también cultivaban legumbres como los guisantes y las lentejas, que proporcionaban una fuente adicional de proteínas.

La etapa en 5,000,000 de años: de la prehistoria a 11,000 añosLa etapa en 5,000,000 de años: de la prehistoria a 11,000 años

Para el riego de los cultivos, los agricultores neolíticos utilizaban principalmente el agua de los ríos y arroyos cercanos.

Construían canales y acequias para llevar el agua a sus campos de cultivo. Esta técnica de riego permitía un uso más eficiente del agua y aseguraba un suministro constante para los cultivos.

En cuanto a las herramientas utilizadas en el cultivo neolítico, los agricultores utilizaban principalmente herramientas de piedra, como hachas y azadas. Estas herramientas les permitían cavar la tierra, eliminar las malas hierbas y cosechar los cultivos.

Inicio de la agricultura en el Neolítico

El inicio de la agricultura en el Neolítico fue un acontecimiento crucial en la historia de la humanidad. Marcó el comienzo de la transición de una sociedad de cazadores-recolectores a una sociedad sedentaria, basada en la agricultura y la domesticación de animales.

Durante el Neolítico, que abarcó desde aproximadamente el año 10.000 a.C. hasta el 3.000 a.C., los seres humanos comenzaron a cultivar plantas y criar animales para su sustento. Este cambio en la forma de vida tuvo profundos efectos en la organización social, la economía y la cultura.

La agricultura proporcionó una fuente confiable de alimentos, lo que permitió a las comunidades establecerse en un lugar determinado en lugar de ser nómadas. Las personas empezaron a cultivar diversos cultivos como el trigo, la cebada y las legumbres, lo que les proporcionó una dieta más variada y nutritiva.

La domesticación de animales también fue un componente importante de la revolución agrícola. Los seres humanos comenzaron a criar animales como ovejas, cabras y cerdos para obtener carne, leche y lana. Esto les proporcionó una fuente adicional de alimento y materiales para la confección de ropa y viviendas.

El desarrollo de la agricultura tuvo importantes repercusiones en la organización social. Las comunidades agrícolas se volvieron más sedentarias y establecieron asentamientos permanentes. Esto llevó a la formación de aldeas y posteriormente a ciudades, con una mayor división del trabajo y una mayor complejidad social.

La agricultura también permitió un aumento en la población humana. Al tener una fuente confiable de alimentos, las comunidades agrícolas pudieron sostener a más personas, lo que llevó a un crecimiento demográfico significativo.

Espero que este encuentro haya sido el inicio de una fascinante travesía hacia el conocimiento del apasionante proceso de cultivo de la tierra en el neolítico. ¡Hasta pronto!

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