Son Fornés.

Un poblado muy revelador.


Desde fuera, el talayot principal no aparenta ser gran cosa, pero su interior está muy bien conservado.


La parte excavada del poblado, vista desde el talayot 1 mirando hacia el talayot 2.


El talayot 2 tenía la entrada por encima del suelo de su interior, al que se accedía mediante estos tres escalones empotrados en la pared interior del mismo. Quizá la entrada fuese desde el techo y hubiese más escalones. A la derecha de la foto, la columna central.

El poblado de Son Fornés inicialmente aparentaba ser uno de los muchísimos poblados en mal estado de conservación que abundan por toda la isla, con pocas promesas de especial interés. Pero, muy a menudo, las excavaciones arqueológicas nos revelan grandes cosas en monumentos de escaso interés por su mal estado: el estar muy degradado en cuanto a monumentalidad no tiene por qué conllevar un mal depósito arqueológico. Así, siguiendo estas premisas, un equipo de la Universidad Autónoma de Barcelona se propuso realizar unas ambiciosas excavaciones en este poblado que, aunque monumentalmente deje mucho que desear, debió llegar a ser un núcleo de importancia, como nos revela su gran tamaño. De hecho, las excavaciones se centraron sólo en una zona del poblado, a la que podríamos llamar "barrio". Sólo recientemente se han reemprendido, con nuevas perspectivas al frente.

De las excavaciones, que se llevaron a cabo en una zona que perduró largamente hasta bien pasada la era talayótica, se han realizado estudios interdisciplinares, obteniendo información muy importante sobre la dieta alimenticia de las gentes del talayótico final, de los animales que criaban y de las especies vegetales que existían en la época. Como dato curioso, nos encontramos con que, por el polen hallado en las excavaciones, la cantidad de árboles en la zona central de la isla debía ser escasísima; los bosques habían desaparecido casi completamente. Esto concuerda con otros datos conocidos hoy sobre la cultura y economía en la época, basada casi por completo en la ganadería. Entre otras cosas nos encontramos con que las gentes de la época no tenían caries (ya desde tiempos de los dólmenes), lo que delata una dieta muy fuerte en proteinas animales y con escasa incidencia de vegetales.

La zona excavada durante la pasada década, que es la parte visitable del conjunto, consta de restos de una muralla tardía (no tiene grandes ortostatos), dos talayots circulares, y ocho habitaciones construidas entre ellos. Unos de los talayots es, con sus 17 m. de diámetro, el más grande de Mallorca (ver "Son fornés - talayot 1" en la sección de talayots circulares). El otro talayot excavado, aunque pequeño, tambien tiene sus particularidades. De las habitaciones excavadas nos encontramos cosas curiosas como la convivencia de habitaciones abandonadas junto con otras recien construidas, cuando lo habitual es el reaprovechamiento de cualquier construcción abandonada. Varias de ellas tienen aljibes para almacenar agua (de hasta 400 litros).

Las excavaciones más recientes han sacado a la luz un nuevo talayot, modificado ampliamente en época romana, así como varios tramos de la muralla del poblado. Los tres talayots están alineados, y fuera del recinto original de la muralla, lo que recuerda a lugares similares como Capocorb Vell. Seguramente estos talayots eran, inicialmente, parte de un gran centro ceremonial extramuros. Con el tiempo, el aumento de población llevó a la construcción de viviendas entre los talayots, reconstrucción de uno de los mismos, así como cambios fundamentales en sus funciones originales. También es importante destacar que las excavaciones de este lugar han sacado a la luz una gran crisis social hacia mediados del milenio, con grandes diferencias entre las sociedades anterior (talayótica) y posterior (postalayótica).

Otra de las razones de la gran importancia de este yacimiento es que es el único que posee un museo monográfico dedicado a su estudio, el Museo Arqueológico de Son Fornés, un auténtico ejemplo a seguir para nuestras autoridades, casi siempre tan poco interesadas en estos temas.

Tomar la carretera que sale del casco urbano de Montuïri hacia Pina. El poblado está en el lado derecho, a unos 2 Km, y unos 500 metros antes de que esta carretera desemboque en la transversal de Algaida a Sant Joan. El acceso al museo está señalizado, en la carretera que sale de Montuïri a Sant Joan. Interés: ++++
Estado: +++
Belleza: ++
Acceso: +++


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